Es difícil definirse, ser mujer implica muchas cosas… y este no es más que un esbozo.
Cuando me levanto temprano en la mañana, pienso en las tantas mujeres que al igual que yo, comienzan una jornada donde la atención a nuestros hijos tiene la primacía. A veces cansa el ajetreo diario, pero una voz interna resiste a cualquier reclamo…
El día se tiende y no siempre el buen humor acompaña, pero hay que estar y ser, fuertes y resistentes.
Soñé alguna vez, enfrentarme a la vida junto a un esposo, para no encarar sola el día a día. Las cosas se trastocaron. Me casé, di a luz el fruto del amor que entonces nos prodigábamos… luego de un tiempo algo se rompió, en mí y en él… nos divorciamos.
Tuve momentos difíciles, costó la aceptación de que no todo ocurre como una quisiera, sin embargo, a pesar de mis quiebres, sigo adelante, no del modo perfecto e idealizado que esperaba, pero el camino continúa…
No dejo de hilvanar sueños ni esperanzas, mi vida es un cúmulo de incertidumbres y certezas, vuelco mi amor y mis ansias en todas esas cosas que me hacen sentir auténtica. Y aquí estoy… una mujer más, entre tantas, que teje y desteje la trama de su vida.
A las mujeres, a cada una de las que acompañan mi camino, con sus historias, distintas o parecidas, con sus sueños y desvelos, les dejo un beso… ¡Feliz día de la Mujer! Aunque bien sepamos, que cada día es tan nuestro como queramos.
Y a los hombres, que por aquí pasan… también les dejo un beso…
Mar de transparencias esquivas, cuando pretendo sondear sus misterios.
Besa con sus orillas mis pies. Acaricio sus aguas…
Te tomo… ya eres mío…
Peces de sus profundidades asoman coloridos y fríos.
Brillan sus escamas en las fauces acuosas, entre corales y rocas.
Uno a uno... ahora, solo míos…
Del tallo se desprendió en aromas, perfumando el aire que respiro... Morada corola…
… tus secretos, ya son míos…
Traspasando el cielo con sus alas, un pájaro peregrino va dibujando invisibles sueños con sus plumas…
Yo los sueño, como míos…
Un poco de aquí, otro poco de allá, retazos de imágenes adheridos a mi temple, van labrando una unidad, construyendo mi paisaje.
Nos vamos haciendo con lo propio y lo adquirido, adoptando… adaptando… ¿No es acaso la vida un collage de ideas, propias y ajenas, de seres y circunstancias, pareceres y querencias, recuerdos y anhelos, solitarios y compartidos?
Ida y vuelta. Intercambio, comunicación. Vida que se dibuja a sus anchas y se pincela día a día.
Entro aquí y escucho voces, voces que me hablan desde otros lugares con la rotación continua del afecto que brilla como esas estrellas que se sueñan alcanzar.
Este no es un mundo estático, donde las imágenes y las palabras esperan sorprender y que las sorprendan. Hay movimiento permanente…
Y siento manos que se extienden, bocas que me besan, brazos que me envuelven, risas que se comparten, pasos acompasados que avanzan a mi lado, y hasta lágrimas que se derraman solícitas, para ayudar a desagotar las penas.
Es difícil, a veces, sobrellevar soledades, frustraciones, pesares que se fueron entretejiendo con el tiempo y parecen llevar una carga pesada que contrae el corazón… pero es necesario abrir los ojos y exponerlos a esta placidez, este candor que enciende nuevos latidos y nuevas luces.
Detrás de cada comentario hay una intención mucho más profunda que emitir una opinión… hay sincera entrega y el anhelo de compartir y acompañar.
Muchos somos los que nos sentimos solos, desabrigados, sin norte que nos oriente, pero muchos somos también, los que poco a poco decidimos marcar un punto de encuentro, fraternal y sincero, para construir por estos cielos “espaciales” una verdadera constelación.
Algunos prefirieron ser solo estrellas fugaces, regalar unos instantes de fulgor y desvanecerse en el aire (aún así, conservo sus reflejos), pero más son los que llegaron para quedarse… Gracias!
Es tarde. El año aspira su último hálito de aliento.
Otro año se aproxima, para renovar encuentros e inspiraciones.
Mano con mano trenzaron un cordel fuerte, resistente, para que no me pierda y enseñarme la salida… Mis pasos tal vez sean cortos y lentos, pero camino segura de que al seguirlo llegaré a destino.
Debo dar gracias por tenerles, por la calidez de sus palabras, por la constancia de su compañía y por este afecto inmenso que me han demostrado en mi ausencia.
Siento que las palabras no me alcanzan para expresar la emoción que siento.
A todos: ¡UN GRACIAS APRETADO DE CARIÑO SINCERO!
Poco a poco, les iré visitando… retomaré mi vuelo y seguiré desperdigando besos. Si me demoro un poco en llegar… pido disculpas,
es que siento las alas pesadas y los músculos tensos. Cuesta elevarse, pero si de estar junto a ustedes se trata… vale la pena todo esfuerzo!
1- Puede participar quien quiera siempre que se lo comunique a cualquiera de los participantes, aunque en mi opinión no deberían haber más de 10 participantes por historia.
2- Cada uno de los participantes tendrá una nueva categoría en su blog, donde pondrá los relatos que serán siempre de su propia autoría.
3- En la primera entrada de esa categoría estarán expuestas las normas, así como el listado de blogs que están participando (debe mantenerse actualizado según se vayan añadiendo nuevos participantes)
4- Cada participantes es libre para escribir los relatos que quiera y sobre lo que quiera, siempre y cuando mantengan una relación con algún otro relato (la relación debe reflejarse en el relato) ya escrito anteriormente ya sea por él mismo o por otro participante. Se entiende por relación las siguientes situaciones:
1-Dos historias tiene un acontecimiento común, pero son relatados desde puntos de vista diferentes.
2-Dos historias son partes de la vida del mismo personaje.
3-Dos historias tienen personajes que tienen alguna relación personal
Opcionalmente se puede poner la norma de que un participante no puede usar en sus historias como personaje principal a un personaje creado por otro participante.
Nunca creyó en las sinceridades absolutas, en las promesas de amor, en el eterno sentimiento… Tal vez por ello le amargaba doblemente esa tristeza que se le escurría por el cuerpo, cuando la definitiva ausencia de quien había logrado hacerla estremecer entre sus brazos, se prolongaba en el tiempo.
Amalia aún no entendía que esperanza piadosa se acurrucaba en su alma, creyendo que era posible que las cosas cambiaran… Él… ya estaba muy lejos… Lejos de cualquier certeza, lejos en distancia geográfica, y hoy, solo era una intrusa en las cavidades de un corazón lejano.
Pero todo lo resumía en tres palabras, que se enhebraban en sus labios resquebrajando el silencio: no podía olvidarlo.
Fue una historia breve pero con la intensidad de un viento arrasador…
Veraneaba en Punta del Este, ciudad de playas y amores, de turistas y conquistas bajo el sol. Ahí le conoció… Encuentro de miradas, sonrisas complacientes, corto intercambio de palabras…
Su acento extranjero se coló por sus oídos estremeciendo cada región de su cuerpo…
Pero solo fue una historia pasajera, vacaciones placenteras para dos cuerpos que se enlazaron sin sutilezas.
Luego de una semana de encuentros, de sofocos y búsquedas internas, se marchó, dejando una promesa de retorno con la consistencia de las olas que se estrellan entre las rocas.
Pero ella… aún continuaba recordándolo… a pesar de haber transcurrido más de tres años… No hubo ni habrá retorno. Era una premisa constante que se imponía para desalentar esperas y esperanzas…
Aún así, su imagen y su nombre, eran llaves que abrían las puertas de sus sueños más intensos.